Niebla enaltecida

Cómo aquella humedad me perfora los poros,
casi como penetra el recuerdo,
de hace tan poco tiempo, tan poco,
solo horas van corriendo.

Dos figuras en un espacio,
la buena del presente y el oscuro pasado
que termina siendo claridad invertida,
un hilo de plata entre su sombra y la mía.

La búsqueda implacable por mi sonrisa,
el aroma neutro de la suave brisa,
aquella terrible misión clandestina,
que sigue en secreto y no lleva prisa.

Ya no hay necesidad de decidir,
la niebla sigue siendo la misma,
pronta será su vuelta a Lima,
pasados los días de falsa sequía.