Podría pasarme horas aquí, observando lo más profundo del horizonte, adivinando qué puede haber más allá de lo que logro ver... Ya sea en el Monte Olimpo, siendo Atenea; siendo yo misma, en mi balcón o siendo quien quiera en alguna otra parte, siempre me intrigan las almas que aún no conozco. Algunas no se abren, no se dejan conocer, otras simplemente no se encuentran y así transcurre la historia de la humanidad, con tantos habitantes que muchas almas quedan perdidas en el tiempo, la imaginación y el espacio.
Así, encontré un alma lejana y cercana a la mía; Atenea se enamoró al mismo tiempo que yo, me convertí en ella y ella se convirtió en mí y vimos una figura que nos llamaba al amor. Atenea me recordó la historia de las mitades, de las almas partidas en dos... sentí que él era esa mitad. Di un paso y me di cuenta de lo hermoso que era, de la perfección de todas sus facciones, de la melodía perfecta que vi en ese momento. No. No me acercaría más.
Vi en mi cabeza entonces a un grupo de caballos y yeguas corriendo en perfecta armonía, pisando el agua sin mayor cuidado, siendo libres como ave cantando y fue ahí que me enamoré de la perfección de aquella libertad. Él era como esos caballos, era un ser hermoso y libre digno de ser contemplado. Lo contemplé por un momento más y me alejé, porque mi amor es contemplativo, sino, no existe. Lo contemplo de lejos porque es perfecto, porque tocarlo mancharía esa belleza pura y santa, porque besarlo significaría la mezcla entre su escencia y la mía y, aunque yo muera por ello y -tal vez- sea mi mayor deseo, este hombre no merece tal agravio.
Lo amo de lejos, lo dejo libre, porque si lo encierro perdería su encanto; si lo aprisiono dejaría de amarlo y moriría sin belleza y libertad. Al encerrarlo lo vería todos los días, lo sentiría cerca siempre y ya no habría libertad que admirar; lo amo porque lo admiro, lo contemplo porque es hermoso y lo libero porque lo amo de nuevo.
Las horas siguen pasando
Verte a la distancia, con los mismos ojos que me miran, me ha inspirado a dedicarte estas líneas. Sin mencionar que encontré una foto tuya bajo la sábana de mis recuerdos, que una lágrima cayó de unos ojos llenos de ayer... expliquemos por qué la impotencia, la frustración y el deseo de poder explicar todo, en voz alta, gritando, haciendo catársis, terminando en un beso.
Me molesta la bipolaridad de tus caminos, me fastidia tu futuro incierto, me intriga tu perfecto cuerpo, me enternece tu ignorancia, odio que temas lo que ignoras y que huyas de esto mismo. Te quiero un día, quiero hablarte, sentada en una banca de emociones, quiero ver cómo te ilumina el sol, cómo acaricia tu piel, cómo el viento conduce tu voz hacia mí como una canoa a la deriva, quiero que leas en mi expresión cuánto he llegado a sentir por ti ahora, quiero que sientas mi presencia cerca tuyo, quiero dejar de ser invisible, quiero que me veas, quiero que seas sincero, quiero que dejes de fingir, de aparentar, quiero enamorarme más de quien realmente eres, no de quien pretendes ser... dame esa oportunidad.
Sí, yo sé que he sido cobarde, que no he tenido el valor de decirte cómo me siento, pero a ti parece importarte tan poco que prefiero no gastar tiempo y energía. Quiero a mi amigo de vuelta, a ese que idolatro hace años y se acercó a mí hace algunas lunas. Sé que nuestra relación jamás tendría enamoramiento de por medio: eres como un ave salvaje que vuela alegremente, no puedo encerrarte, porque tenerte ahí quitaría poco a poco todo tu encanto; en cambio, si te dejo libre, vivo contemplando maravillada tu belleza y me siento libre contigo. No existiría mi amor si no te contemplara, así que, ten encuenta este lamento y da un primer paso, deja la soberbia, sé humilde.Te veo en una pantalla, en la historia de mi vida y solo recuerdo un par de risas. Las horas siguen pasando y tú sigues brillando por tu ausencia, solo espero que llegues a tiempo, porque no quiero que tú pierdas este tren, reservado para ti.
Tú crees que entiendes todo, que controlas mentes y que todo lo que haces está calculado, pero fallas mucho... mucho más de lo que crees; no daré yo el primer paso. Haz algo.
Me molesta la bipolaridad de tus caminos, me fastidia tu futuro incierto, me intriga tu perfecto cuerpo, me enternece tu ignorancia, odio que temas lo que ignoras y que huyas de esto mismo. Te quiero un día, quiero hablarte, sentada en una banca de emociones, quiero ver cómo te ilumina el sol, cómo acaricia tu piel, cómo el viento conduce tu voz hacia mí como una canoa a la deriva, quiero que leas en mi expresión cuánto he llegado a sentir por ti ahora, quiero que sientas mi presencia cerca tuyo, quiero dejar de ser invisible, quiero que me veas, quiero que seas sincero, quiero que dejes de fingir, de aparentar, quiero enamorarme más de quien realmente eres, no de quien pretendes ser... dame esa oportunidad.
Sí, yo sé que he sido cobarde, que no he tenido el valor de decirte cómo me siento, pero a ti parece importarte tan poco que prefiero no gastar tiempo y energía. Quiero a mi amigo de vuelta, a ese que idolatro hace años y se acercó a mí hace algunas lunas. Sé que nuestra relación jamás tendría enamoramiento de por medio: eres como un ave salvaje que vuela alegremente, no puedo encerrarte, porque tenerte ahí quitaría poco a poco todo tu encanto; en cambio, si te dejo libre, vivo contemplando maravillada tu belleza y me siento libre contigo. No existiría mi amor si no te contemplara, así que, ten encuenta este lamento y da un primer paso, deja la soberbia, sé humilde.Te veo en una pantalla, en la historia de mi vida y solo recuerdo un par de risas. Las horas siguen pasando y tú sigues brillando por tu ausencia, solo espero que llegues a tiempo, porque no quiero que tú pierdas este tren, reservado para ti.
Tú crees que entiendes todo, que controlas mentes y que todo lo que haces está calculado, pero fallas mucho... mucho más de lo que crees; no daré yo el primer paso. Haz algo.
Y ¿cómo logré esto?
Admitirte en mi casa, pese a ser un extraño; pese a no entender tu eventual regaño, pese a no saber por qué vistes de antaño, solo ahora sé que en mi sillón has estado. Verte sentado ahí solo me perturbó, cada pequeña memoria, cada desazón. No entiendo bien qué ha pasado hoy, solo puedo decirte, que no comprendo tu actuación. Tan buenos amigos parecíamos, abriste la boca y mi alma se manchó, ¿qué te costaba solo cerrarla un minuto? Yo nunca dije el secreto, pero todo se derrumbó, encontré días tristes, pero nunca hubo una conversación.
Solo quiero que sepas, que hoy la he pasado mejor, que sigo embriagándome del recuerdo y alejándome de la razón, que hoy me he reído mucho y eso no tiene error, que tengo alcohol en la sangre y no siento ningún ardor.
Vi tus ojos entreabiertos, sé qué dijiste, doy mi perdón; solo no me trates como si fuera la peor escoria o error. Soy más de lo que tú crees, soy mujer y muy leal; soy leal a mi pensamiento, a mi etílico y mi andar. Soy aquella mujer que siempre anhelaste tener: mil veces menos hombre y diez mil veces más mujer. Nunca te atreviste, ni a aclarar ni a entender, pero mi vida es sincera y no tengo nada que perder. Anda mula, piérdete, que nada has de temer, solo algunos baches, que aunque no quieras, te harán caer.
Me alegra haberte visto hoy, haberte encontrado al amanecer, solo para decirte que ebrio estás de inmadurez. Crees que todo lo sabes, qué equivocado te han de ver. Acá yo mando y demando; y a ti, idiota, te condeno esta vez. Date cuenta ahora, antes de que sea tarde, para que no te sorprendas, si la vida es delirante; si encuentras una sonrisa, seguro pensarás en mí, en ese beso que jamás me diste; no por mi culpa, sino por ti.
Solo te ruego que sigas así, pronto te vas a arrepentir. No aprovechaste la mujer que te amaba, ni la que te codiciaba, ni la que te comprendía: las hiciste vivir en falsa ironía. Ahora te dejan las tres de una vez, y así, solo, te han de ver. Ahora o siempre ¿qué más da? si no valoraste, lo que cosechaste, lo que derrochaste y desperdiciaste. Pobre hombre tonto, que no entiende nada... Espero te acuerdes, de este día, mañana.
Solo quiero que sepas, que hoy la he pasado mejor, que sigo embriagándome del recuerdo y alejándome de la razón, que hoy me he reído mucho y eso no tiene error, que tengo alcohol en la sangre y no siento ningún ardor.
Vi tus ojos entreabiertos, sé qué dijiste, doy mi perdón; solo no me trates como si fuera la peor escoria o error. Soy más de lo que tú crees, soy mujer y muy leal; soy leal a mi pensamiento, a mi etílico y mi andar. Soy aquella mujer que siempre anhelaste tener: mil veces menos hombre y diez mil veces más mujer. Nunca te atreviste, ni a aclarar ni a entender, pero mi vida es sincera y no tengo nada que perder. Anda mula, piérdete, que nada has de temer, solo algunos baches, que aunque no quieras, te harán caer.
Me alegra haberte visto hoy, haberte encontrado al amanecer, solo para decirte que ebrio estás de inmadurez. Crees que todo lo sabes, qué equivocado te han de ver. Acá yo mando y demando; y a ti, idiota, te condeno esta vez. Date cuenta ahora, antes de que sea tarde, para que no te sorprendas, si la vida es delirante; si encuentras una sonrisa, seguro pensarás en mí, en ese beso que jamás me diste; no por mi culpa, sino por ti.
Solo te ruego que sigas así, pronto te vas a arrepentir. No aprovechaste la mujer que te amaba, ni la que te codiciaba, ni la que te comprendía: las hiciste vivir en falsa ironía. Ahora te dejan las tres de una vez, y así, solo, te han de ver. Ahora o siempre ¿qué más da? si no valoraste, lo que cosechaste, lo que derrochaste y desperdiciaste. Pobre hombre tonto, que no entiende nada... Espero te acuerdes, de este día, mañana.
Búscame mañana
Eras perfecto, ya no es más así; yo pude haber dado la vida por ti. Te besaba, acariciaba, ¿A quién más ves que hago eso? No viste o no quisiste ver que eras el único en mi vida, el que más me importaba, el que me sensibilizaba, el que creía en mi palabra. Te odio ahora, te repudio, te aborrezco, ¿Quién eres? ¿Cómo cambiaste tan radicalmente en menos de una semana? ¿Crees que controlas mentes y sentimientos? Te informo que quien ha manipulado esta vez tu mente, fui yo. Le tienes miedo a la pasión, rechazas la lujuria, temes lo que ignoras y lo que ignoras te atrae a la vez.
Lo cierto es que me encanta tu forma de ser, de hablar, de insinuarte, de mirar, se sentir, amo tu tacto, tus ojos, tu energía, tus ademanes, tus falsos, tu ingenuidad... No pretendo ignorarte, porque sabes cómo ganarme con una simple mirada, y no me consentirás excusas o hábitos que constituyan una perdida de tiempo o dinero; finalmente te preocupas solo en ti mismo. Logras mi despertar espiritual, das pie a una sensibilidad desconocida en mí, ¿Quién seré ahora que has decidido irte sin explicarme por qué? ¿De qué te sirvió construir una imagen tuya tan perfecta en mi mente para que la destruyas sin explicación y en días? ¿Quién soy ahora? ¡Dímelo tú! ¡Tú que supones analizarme, anda, dímelo!
No eres más que un niño, una mente virgen esperando a ser corrompida; poseo lo que más temes, conozco lo que tienes miedo a conocer y sabes que te atrae mi independencia y tranquilidad, pero te niegas a aceptarlo. Para cuando lo decidas, habrá sido demasiado tarde.
Prefiero morir a ser tuya ahora. Búscame mañana.
Lo cierto es que me encanta tu forma de ser, de hablar, de insinuarte, de mirar, se sentir, amo tu tacto, tus ojos, tu energía, tus ademanes, tus falsos, tu ingenuidad... No pretendo ignorarte, porque sabes cómo ganarme con una simple mirada, y no me consentirás excusas o hábitos que constituyan una perdida de tiempo o dinero; finalmente te preocupas solo en ti mismo. Logras mi despertar espiritual, das pie a una sensibilidad desconocida en mí, ¿Quién seré ahora que has decidido irte sin explicarme por qué? ¿De qué te sirvió construir una imagen tuya tan perfecta en mi mente para que la destruyas sin explicación y en días? ¿Quién soy ahora? ¡Dímelo tú! ¡Tú que supones analizarme, anda, dímelo!
No eres más que un niño, una mente virgen esperando a ser corrompida; poseo lo que más temes, conozco lo que tienes miedo a conocer y sabes que te atrae mi independencia y tranquilidad, pero te niegas a aceptarlo. Para cuando lo decidas, habrá sido demasiado tarde.
Prefiero morir a ser tuya ahora. Búscame mañana.
¿Es que no te has dado cuenta?
Parece que no has notado
que sé que ahora no me amas,sé que crees que todo sabesno confías en mis palabras.
Por ti soy subestimada,soy mujer de mala gana,una idiota, prostituta,nunca llevaré la batuta.
Lento dañas con tu espada,
yo soporto y no me asusto,
siento fuego en las entrañas,
porque ya no me interesa
qué tan poco me extrañas.
Date cuenta, hombre tonto,
que para mí no tenemos fin;
tú me amas, yo te adoro
y te espero cual carmín.
¿Es que no te has dado cuenta
hombre hermoso y escoltado,
que mi conversación has espantado
y a mis palabras amedrentado?
Poco o nada importa el tiempo,
mi mundo es una maraña,
calas fuerte en mi recuerdo,
accidentado cual montaña.
Porque siempre tendré un aire que sé que ahora no me amas,sé que crees que todo sabesno confías en mis palabras.
Por ti soy subestimada,soy mujer de mala gana,una idiota, prostituta,nunca llevaré la batuta.
Lento dañas con tu espada,
yo soporto y no me asusto,
siento fuego en las entrañas,
porque ya no me interesa
qué tan poco me extrañas.
Date cuenta, hombre tonto,
que para mí no tenemos fin;
tú me amas, yo te adoro
y te espero cual carmín.
¿Es que no te has dado cuenta
hombre hermoso y escoltado,
que mi conversación has espantado
y a mis palabras amedrentado?
Poco o nada importa el tiempo,
mi mundo es una maraña,
calas fuerte en mi recuerdo,
accidentado cual montaña.
algo triste en las palabras,
porque esto acabó pronto,
y quedaste como el tonto.
porque esto acabó pronto,
y quedaste como el tonto.
Lo que he visto...
No tiene perdón lo que presencié. Él tan confundido, ella tan tontamente perdida en la mirada de este hombre. Caminaban, se detenían, aceleraban, disminuían la velocidad; de repente, se abrazaban; un parpadeo y estaban tomados de la mano. Me estaba volviendo realmente loco.
Ella lucía tan hermosa, esos gigantes ojos miraban con ternura y picardía a este extraño que tanto me preocupa ahora. Iban, volvían, yo en silencio los seguía. Se sentaron a la sombra de un árbol, conversaron... Se miraban, jugaban, vivían el momento, reían. Se pararon y caminaron de regreso al punto de partida. Pasaron diez minutos y se pusieron en marcha de regreso.
Sonreían. Tenían esa jovial sonrisa que muestran aquellos afortunados que encuentran el amor. Vivieron un momento más, callaron, se rieron, se abrazaron de nuevo. 'Tranquilo' me dije, no la ha besado, todo está bien.
Llegaron y se sentaron a la sombra del mismo árbol. La luna estaba en su esplendor máximo. Ellos seguían jugando, se abrazaban, soltaban, se volvían a abrazar y luego se miraban a los ojos, muy de cerca. Ella cuidaba no acercarse demasiado, él no quería sorprenderla. Cuando menos lo esperó, la besó. Fue un beso tierno, lento. 'Y eso, ¿por qué?' Dijo ella viéndolo a los ojos. 'No sé...' Dijo él sonriendo. Volvieron a besarse, despacio, luego más pasionalmente.
'No puede ser' dije en mis adentros. Me sentí destrozado, sentí que inculcarle a esta chica el rechazo a los pecados capitales fue una pérdida de tiempo: se estaba dejando llevar por la lujuria, los placeres carnales; este hombre la tomaba del cabello y ella respondía solo besándolo con más intensidad, se aferraba a su cuerpo, sentía su sangre correr rápidamente y su corazón, palpitar; sentía más y más placer hasta que se separaron. '¿Formalizar esto? No, ¿Para qué? Las relaciones son una pérdida de tiempo. Salgamos, divirtámonos y si nos gusta como va, lo formalizamos' propuso ella sonriendo y convenciendo al hombre luego de una pequeña conversación. Volvieron al punto de origen, tomados de la mano, sintiéndose emocionados y alegres: por fin alguien acompañaría los solitarios segundos de sus vidas.
Lo miró, se despidió; realmente le atraía mucho este hombre, en todo sentido. Sonrieron y quedaron en verse otro día. Quedé devastado.
Esta muchacha me ha destruido lentamente y yo la amo. La observé, la seguí y la vi con otro hombre. Yo la perdí, ella había pecado y por un pecado se condenó. Luego se arrepintió de corazón, ¡hasta le pidió perdón a Dios! Pero ya era tarde, yo jamás la perdonaría, pero la amo en secreto. Crecí en ella toda su vida y cuando me vio cara a cara, me dio todo su amor; luego pecó y ahora estamos lejos, ella tal vez no quiera saber nada de mí y realmente esperaba que viniera a mis brazos o a los brazos de esas mujeres que entregan su vida a Dios y la pureza. Soy su ángel de la guarda, pero tal vez ya no soy su dulce compañía, ardo de celos por aquel que la besa, porque eso la puede hacer lujuriosa después, pero la esperaré y trataré de confiar. Pongo todas mis fichas a ella... Espero valga la pena
Ella lucía tan hermosa, esos gigantes ojos miraban con ternura y picardía a este extraño que tanto me preocupa ahora. Iban, volvían, yo en silencio los seguía. Se sentaron a la sombra de un árbol, conversaron... Se miraban, jugaban, vivían el momento, reían. Se pararon y caminaron de regreso al punto de partida. Pasaron diez minutos y se pusieron en marcha de regreso.
Sonreían. Tenían esa jovial sonrisa que muestran aquellos afortunados que encuentran el amor. Vivieron un momento más, callaron, se rieron, se abrazaron de nuevo. 'Tranquilo' me dije, no la ha besado, todo está bien.
Llegaron y se sentaron a la sombra del mismo árbol. La luna estaba en su esplendor máximo. Ellos seguían jugando, se abrazaban, soltaban, se volvían a abrazar y luego se miraban a los ojos, muy de cerca. Ella cuidaba no acercarse demasiado, él no quería sorprenderla. Cuando menos lo esperó, la besó. Fue un beso tierno, lento. 'Y eso, ¿por qué?' Dijo ella viéndolo a los ojos. 'No sé...' Dijo él sonriendo. Volvieron a besarse, despacio, luego más pasionalmente.
'No puede ser' dije en mis adentros. Me sentí destrozado, sentí que inculcarle a esta chica el rechazo a los pecados capitales fue una pérdida de tiempo: se estaba dejando llevar por la lujuria, los placeres carnales; este hombre la tomaba del cabello y ella respondía solo besándolo con más intensidad, se aferraba a su cuerpo, sentía su sangre correr rápidamente y su corazón, palpitar; sentía más y más placer hasta que se separaron. '¿Formalizar esto? No, ¿Para qué? Las relaciones son una pérdida de tiempo. Salgamos, divirtámonos y si nos gusta como va, lo formalizamos' propuso ella sonriendo y convenciendo al hombre luego de una pequeña conversación. Volvieron al punto de origen, tomados de la mano, sintiéndose emocionados y alegres: por fin alguien acompañaría los solitarios segundos de sus vidas.
Lo miró, se despidió; realmente le atraía mucho este hombre, en todo sentido. Sonrieron y quedaron en verse otro día. Quedé devastado.
Esta muchacha me ha destruido lentamente y yo la amo. La observé, la seguí y la vi con otro hombre. Yo la perdí, ella había pecado y por un pecado se condenó. Luego se arrepintió de corazón, ¡hasta le pidió perdón a Dios! Pero ya era tarde, yo jamás la perdonaría, pero la amo en secreto. Crecí en ella toda su vida y cuando me vio cara a cara, me dio todo su amor; luego pecó y ahora estamos lejos, ella tal vez no quiera saber nada de mí y realmente esperaba que viniera a mis brazos o a los brazos de esas mujeres que entregan su vida a Dios y la pureza. Soy su ángel de la guarda, pero tal vez ya no soy su dulce compañía, ardo de celos por aquel que la besa, porque eso la puede hacer lujuriosa después, pero la esperaré y trataré de confiar. Pongo todas mis fichas a ella... Espero valga la pena
Naufragio esperando las hojas de otoño
Te pediría que me expliques por qué me tratas así
tan terriblemente ambiguo,
no entiendes que tan ahogada puedo estar
en el profundo recuerdo de tu beso.
tan terriblemente ambiguo,
no entiendes que tan ahogada puedo estar
en el profundo recuerdo de tu beso.
Espero solo las hojas de otoño, que tan lejanas están,
espero que caigan mientras observo este frío,
gris y pálido cielo… Las espero con la misma fe que te espero a ti.
espero que caigan mientras observo este frío,
gris y pálido cielo… Las espero con la misma fe que te espero a ti.
Han pasado más de dos meses,
parece que ayer te alejaste,
quedé sola, triste, ahogada en mis gemidos,
enterrada en la memoria,
¿Quién me salva de esto si no eres tú?
Nadie, estoy sola, te amo en silencio.
parece que ayer te alejaste,
quedé sola, triste, ahogada en mis gemidos,
enterrada en la memoria,
¿Quién me salva de esto si no eres tú?
Nadie, estoy sola, te amo en silencio.
Me gustas pues me recuerdas a la risa de los niños que juegan
en un patio tranquilo en las casas que aún quedan,
te amo, te amo, ¿por qué no regresas?
en un patio tranquilo en las casas que aún quedan,
te amo, te amo, ¿por qué no regresas?
Espero solo las hojas de otoño, que tan lejanas están,
espero que caigan mientras observo este frío,
gris y pálido cielo… Las espero con la misma fe que te espero a ti.
espero que caigan mientras observo este frío,
gris y pálido cielo… Las espero con la misma fe que te espero a ti.
Decidiste asesinarme, lentamente y sin espadas,
envenenarme con silencio y desterrarme sin vergüenza,
asfixiarme con mi propia almohada, golpearme con mi propia mano,
besarme para luego decir que por mí no sientes nada.
envenenarme con silencio y desterrarme sin vergüenza,
asfixiarme con mi propia almohada, golpearme con mi propia mano,
besarme para luego decir que por mí no sientes nada.
Espero solo las hojas de otoño, que tan lejanas están,
espero que caigan mientras observo este frío,
gris y pálido cielo… Las espero con la misma fe que te espero a ti.
espero que caigan mientras observo este frío,
gris y pálido cielo… Las espero con la misma fe que te espero a ti.
Si tus ojos vuelven a verme con ternura,
si ellos logran despejar mi amargura,
si regresas y me besas,
si me dices que me amas,
¡Mátame al instante!
Así congelaría ese momento eternamente.
si ellos logran despejar mi amargura,
si regresas y me besas,
si me dices que me amas,
¡Mátame al instante!
Así congelaría ese momento eternamente.
Espero solo las hojas de otoño, que tan lejanas están,
espero que caigan mientras observo este frío,
gris y pálido cielo… Las espero con la misma fe que te espero a ti.
espero que caigan mientras observo este frío,
gris y pálido cielo… Las espero con la misma fe que te espero a ti.

Carta de un desconocido enamorado
Hallé esta carta en una grada de escalera. No sé si habrá sido mera coincidencia o desgracia máxima para quien la escribió, solo sé que quien sea la chica, debe ser muy afortunada y debe sentirse increíblemente elogiada. Ignoro el remitente y el destinatario; estos pensamientos estaban plasmados en un papel cuadriculado (como de un cuaderno) al lado de mi bolso, totalmente arrugado, como una pequeña pelota de papel. Infiero que un hombre la escribió, porque habla de una chica y tiene una terrible caligrafía. Una parte del papel estaba mojada, dejaré ese espacio colocando "[...]". Ciertamente me ha conmovido la pluma y el contenido, espero que esta historia tenga un final feliz, o por qué no, un para siempre.
Yo la veía. Sus trenzas desordenadas saltaban con cada movimiento, su piel blanca y pálida parecía brillar bajo el sol. Estoy lejos, quiero hablarle. Tengo miedo de escribir su nombre, siento que evoco a un fantasma del pasado, ¿pero qué pasado puede tener una persona tan poco experimentada como yo? Soy muy joven para hablar de mis experiencias, pero ella definitivamente marcó mi vida.
En algún momento me habló, me dio un pequeño beso, me sostuvo la mano... Ahora soy un extraño más y ni se percata de mi presencia (o existencia) a pesar de verme parado ahí, mirando lo que sea que haga.
Camino con la mirada perdida, hago que parezca coincidencia que yo esté donde ella está. A veces llego después de ella, a veces antes, porque sé que estará ahí. Me sonrió hoy, creo que no se dio cuenta de que era yo. Me trato de acercar de mil formas, pero algo me impide consumar el acercamiento. Traté en redes sociales, pero ella las odia y jamás aceptó mi solicitud de amistad. A veces pienso en ella y sé que ella también piensa en mí; a veces beso a alguna chica, pero siempre termino imaginando un beso con ella. Es tan colorida, entusiasta, espontánea… ¿Cómo olvidar aquel dichoso día en que dijo mi nombre por primera vez, confundida? Suspiro pensando en ella, mi pensamiento termina recostado en su recuerdo y mi vida está cada vez más unida a ella.
La contemplo hace tiempo, con todos sus cambios. Ha sufrido mucho a lo largo de estos años de secundaria que ella suele maldecir, todo para que este último año, se sienta plenamente tranquila y feliz. Antes le costaba mucho sonreír. Si bien el juego no es mi mayor afición, sentía verdadera angustia al jugar esa disciplina que ignora. El hecho de no saber con certeza las reglas la enerva y, con mucha suerte, gana la partida. Así era cuando ella trataba de jugar a la niña hipócrita, sonriendo al enemigo dulcemente, pretendiendo que pasa un buen rato en compañía de aquel individuo, logrando finalmente su confianza. Todos creían lo que veían, todos menos yo. Había un aire de pena frustrada en su sonrisa, un quiebre triste en su voz, lágrimas amargas en su canto y su vida constante, era actuación. Debía fingir una sonrisa, pero aún así era hermosa para mí, vieron nuestro amor como una aberración y ella se separó de mí. Me he enamorado más de su sonrisa, ahora tan sincera... Ya no la finge, ahora realmente quiere sonreír todo el tiempo. Me conmueve y me alegra verla así, quisiera que sonría pensando en mí. Sigo buscando formas de acercarme, pero es inútil, no me hará caso, no me oirá, no me sonreirá, tal vez un último adiós será aceptado, cuando ella se vaya para siempre de este “antro” que tanto odia. Espero encontrármela de nuevo en la vida, espero que algún día me sonría, espero que ese día no esté seria, sino que se alegre de encontrarme.
Se acerca de pronto a mí, mi corazón late cada vez más rápido, ve que escribo, no sabe que escribo sobre lo que siento por ella; pero soy un elemento más del panorama, no viene hacia mí, pero verla acercarse me vuelve loco […] En algún momento […] hermosos labios […] me rendí.
[…] Juego con todo […] todo nos va en contra […] lloré, sufrí muchísimo, ¡realmente habría luchado contra el mundo entero por ella! Pero ella jamás lo creyó y su pacifismo le impidió luchar… Pobre, también la atacaban por todas partes, nunca pensé que sería tan terriblemente controlada; eso sería un problema a la larga; éramos tan jóvenes, que la verdad no calculo bien qué consecuencias habría tenido.
Bella. Era y es realmente hermosa, no sé por qué aún guardo esperanza de que me regale una mirada consciente, que diga mi nombre sonriendo. Sus gigantes ojos se habrían iluminado hace un tiempo, ahora, solo brillan al pensar en otras cosas, porque el amor también la ha golpeado. Sí, parecerá obsesivo y acosador, pero he averiguado en silencio cómo está y cómo va su vida amorosa. Primero la traicionan, después la apabullan y ahora la juzgan… ¿Cómo pueden desperdiciar a una chica tan perfecta esos ingenuos? ¿No ven, acaso, lo que han logrado? A pesar de ser radiante y bonita, se ve al espejo y se queja, ha llegado al punto de no importarle cómo se ve, no quiere saber nada con su físico, lo desprecia porque cree que es lo único que no la ayuda, por eso, trabaja su mente como si la llevara al gimnasio y su cuerpo, está saludable. ¿Lo que yo pienso? Que ahora, inconscientemente, se ha vuelto en una de las mujeres más inteligentes que conozco y es hermosa, es decir, ella es maravillosa.
¿En qué maldito momento se escapó de mis manos? No lo sé, pero creo en Dios y sé que las cosas pasan por algo, Él hará que volvamos a encontrarnos alguna vez, sabe que aún no es el momento y cuando lo sea, la voy a conquistar, le robaré una sonrisa (tal vez un beso), la abrazaré y me esforzaré en hacerla la mujer más feliz del mundo.
Es cuestión de tiempo y fe. La amo.
Lima, 6 de octubre de 2011
Yo la veía. Sus trenzas desordenadas saltaban con cada movimiento, su piel blanca y pálida parecía brillar bajo el sol. Estoy lejos, quiero hablarle. Tengo miedo de escribir su nombre, siento que evoco a un fantasma del pasado, ¿pero qué pasado puede tener una persona tan poco experimentada como yo? Soy muy joven para hablar de mis experiencias, pero ella definitivamente marcó mi vida.
En algún momento me habló, me dio un pequeño beso, me sostuvo la mano... Ahora soy un extraño más y ni se percata de mi presencia (o existencia) a pesar de verme parado ahí, mirando lo que sea que haga.
Camino con la mirada perdida, hago que parezca coincidencia que yo esté donde ella está. A veces llego después de ella, a veces antes, porque sé que estará ahí. Me sonrió hoy, creo que no se dio cuenta de que era yo. Me trato de acercar de mil formas, pero algo me impide consumar el acercamiento. Traté en redes sociales, pero ella las odia y jamás aceptó mi solicitud de amistad. A veces pienso en ella y sé que ella también piensa en mí; a veces beso a alguna chica, pero siempre termino imaginando un beso con ella. Es tan colorida, entusiasta, espontánea… ¿Cómo olvidar aquel dichoso día en que dijo mi nombre por primera vez, confundida? Suspiro pensando en ella, mi pensamiento termina recostado en su recuerdo y mi vida está cada vez más unida a ella.
La contemplo hace tiempo, con todos sus cambios. Ha sufrido mucho a lo largo de estos años de secundaria que ella suele maldecir, todo para que este último año, se sienta plenamente tranquila y feliz. Antes le costaba mucho sonreír. Si bien el juego no es mi mayor afición, sentía verdadera angustia al jugar esa disciplina que ignora. El hecho de no saber con certeza las reglas la enerva y, con mucha suerte, gana la partida. Así era cuando ella trataba de jugar a la niña hipócrita, sonriendo al enemigo dulcemente, pretendiendo que pasa un buen rato en compañía de aquel individuo, logrando finalmente su confianza. Todos creían lo que veían, todos menos yo. Había un aire de pena frustrada en su sonrisa, un quiebre triste en su voz, lágrimas amargas en su canto y su vida constante, era actuación. Debía fingir una sonrisa, pero aún así era hermosa para mí, vieron nuestro amor como una aberración y ella se separó de mí. Me he enamorado más de su sonrisa, ahora tan sincera... Ya no la finge, ahora realmente quiere sonreír todo el tiempo. Me conmueve y me alegra verla así, quisiera que sonría pensando en mí. Sigo buscando formas de acercarme, pero es inútil, no me hará caso, no me oirá, no me sonreirá, tal vez un último adiós será aceptado, cuando ella se vaya para siempre de este “antro” que tanto odia. Espero encontrármela de nuevo en la vida, espero que algún día me sonría, espero que ese día no esté seria, sino que se alegre de encontrarme.
Se acerca de pronto a mí, mi corazón late cada vez más rápido, ve que escribo, no sabe que escribo sobre lo que siento por ella; pero soy un elemento más del panorama, no viene hacia mí, pero verla acercarse me vuelve loco […] En algún momento […] hermosos labios […] me rendí.
[…] Juego con todo […] todo nos va en contra […] lloré, sufrí muchísimo, ¡realmente habría luchado contra el mundo entero por ella! Pero ella jamás lo creyó y su pacifismo le impidió luchar… Pobre, también la atacaban por todas partes, nunca pensé que sería tan terriblemente controlada; eso sería un problema a la larga; éramos tan jóvenes, que la verdad no calculo bien qué consecuencias habría tenido.
Bella. Era y es realmente hermosa, no sé por qué aún guardo esperanza de que me regale una mirada consciente, que diga mi nombre sonriendo. Sus gigantes ojos se habrían iluminado hace un tiempo, ahora, solo brillan al pensar en otras cosas, porque el amor también la ha golpeado. Sí, parecerá obsesivo y acosador, pero he averiguado en silencio cómo está y cómo va su vida amorosa. Primero la traicionan, después la apabullan y ahora la juzgan… ¿Cómo pueden desperdiciar a una chica tan perfecta esos ingenuos? ¿No ven, acaso, lo que han logrado? A pesar de ser radiante y bonita, se ve al espejo y se queja, ha llegado al punto de no importarle cómo se ve, no quiere saber nada con su físico, lo desprecia porque cree que es lo único que no la ayuda, por eso, trabaja su mente como si la llevara al gimnasio y su cuerpo, está saludable. ¿Lo que yo pienso? Que ahora, inconscientemente, se ha vuelto en una de las mujeres más inteligentes que conozco y es hermosa, es decir, ella es maravillosa.
¿En qué maldito momento se escapó de mis manos? No lo sé, pero creo en Dios y sé que las cosas pasan por algo, Él hará que volvamos a encontrarnos alguna vez, sabe que aún no es el momento y cuando lo sea, la voy a conquistar, le robaré una sonrisa (tal vez un beso), la abrazaré y me esforzaré en hacerla la mujer más feliz del mundo.
Es cuestión de tiempo y fe. La amo.
Miró al horizonte
Elissa, Lisa, Melissa... Se había puesto demasiados nombres, todos estaban con ella mientras subía esa rocosa montaña. Odiaba su historia pasada, con cada paso la borraba. Siguió subiendo, encontraría mucha tierra hasta llegar a la catarata. Una vez que divisó una palmera, sonrió: ya estaba cerca. Vio la catarata un rato, era pequeña, pero bonita y cantante. Pasó la catarata y llegó a la parte más alta. Ahí, empezó a emitir sonidos con su zampoña, sintió como Elissa salía de su cuerpo, luego Melissa, luego Lisa, luego todos los mil personajes en los que se había convertido. Respiró, el viento sopló muy fuerte, ella abrió los brazos y todos cayeron del cerro.... Todos menos Elissa. Ella la miró, se sentó a su lado y le pidió que se vaya, pero como Elissa era la más parecida a ella replicó que no merecía morir cayéndose torpemente de una montaña. Caminó hacia la catarata y murió con la fuerza de las aguas. Elissa había muerto, ya no habitaba en ella, no podía estar más feliz; ya no viviría presa de un amor no correspondido, ya no tendría que hacer lo imposible por una persona que ahora la consideraba invisible... Ya era libre.
Lloraba desconsoladamente al llegar a casa, aquel lugar tranquilo y monócromo. Llamó a aquel que ya no la amaba. Las lágrimas caían lentamente. Una vez acabada aquella conversación, simplemente miró al techo y recordó aquel horizonte hermoso que vio desde la montaña. Lloró otra vez, y con sus lágrimas también se despedía de él. Por más que lo intenta, no lo olvida, lo ama. Esta vez no es Elissa, es ella quien está esclavizada al amor eterno pero no correspondido. Así, Elissa murió, dejando a una chica vacía pero esclavizada a un amor imposible, cruel y despiadado; como el que ella odió antes de morir.
Lloraba desconsoladamente al llegar a casa, aquel lugar tranquilo y monócromo. Llamó a aquel que ya no la amaba. Las lágrimas caían lentamente. Una vez acabada aquella conversación, simplemente miró al techo y recordó aquel horizonte hermoso que vio desde la montaña. Lloró otra vez, y con sus lágrimas también se despedía de él. Por más que lo intenta, no lo olvida, lo ama. Esta vez no es Elissa, es ella quien está esclavizada al amor eterno pero no correspondido. Así, Elissa murió, dejando a una chica vacía pero esclavizada a un amor imposible, cruel y despiadado; como el que ella odió antes de morir.
Tiempo
El tiempo sanará mis heridas,
el tiempo me hará más fuerte,
el tiempo traerá a mí nuevamente,
aquellas brisas de otoño que tanto extraño.
El tiempo hará que me ames de nuevo,
el tiempo traerá a mí tu beso,
cuya frescura sólo me recuerda a una catarata hermosa
que en algún momento bañó con sus aguas,
toda impureza de mi alma.
Tiempo, tiempo,
tiempo estúpido que me frustras rápidamente,
tiempo maldito que trae frío a mis huesos,
tiempo vil que me dejó sola,
tiempo que lo hará pensar,
para bien o mal mío,
tiempo que alejó al amor mío.
Tiempo, ten misericordia de mí,
logra que no se olvide del amor que sentía,
logra que se enamore de lo que no olvida,
logra que esto no muera para siempre,
¡apiádate de mí, es lo único que te imploro!
seca mis lágrimas, que me están quemando el rostro,
haz lo que sea necesario,
que me vea hermosa, como jamás he creído,
haz que sea libre de esta carga,
que poco a poco es más pesada,
logra que mi vida vuelva a tener luz.
Tiempo, querido tiempo,
haz que te soporte poco a poco,
logra que sea más fuerte,
limpia mi corazón,
cámbiame para mejor,
y al final de toda tu labor,
trae a ese hombre, te lo pido por favor.
el tiempo me hará más fuerte,
el tiempo traerá a mí nuevamente,
aquellas brisas de otoño que tanto extraño.
El tiempo hará que me ames de nuevo,
el tiempo traerá a mí tu beso,
cuya frescura sólo me recuerda a una catarata hermosa
que en algún momento bañó con sus aguas,
toda impureza de mi alma.
Tiempo, tiempo,
tiempo estúpido que me frustras rápidamente,
tiempo maldito que trae frío a mis huesos,
tiempo vil que me dejó sola,
tiempo que lo hará pensar,
para bien o mal mío,
tiempo que alejó al amor mío.
Tiempo, ten misericordia de mí,
logra que no se olvide del amor que sentía,
logra que se enamore de lo que no olvida,
logra que esto no muera para siempre,
¡apiádate de mí, es lo único que te imploro!
seca mis lágrimas, que me están quemando el rostro,
haz lo que sea necesario,
que me vea hermosa, como jamás he creído,
haz que sea libre de esta carga,
que poco a poco es más pesada,
logra que mi vida vuelva a tener luz.
Tiempo, querido tiempo,
haz que te soporte poco a poco,
logra que sea más fuerte,
limpia mi corazón,
cámbiame para mejor,
y al final de toda tu labor,
trae a ese hombre, te lo pido por favor.
Este cielo siempre gris, que miraré eternamente
Jamás esperé encontrarme ante ti,
no esperaba sentir tu gélida brisa
penetrarme tan lenta y dolorosamente.
Me has hundido en lo más profundo de la angustia,
del vacío,
de las lágrimas saladas que ahora tocan mis mejillas.
Diez mil sonrisas que perdí en un pequeño segundo.
Ochenta historias que se desvanecen en el tiempo...
¡Como quisiera creer que hay un cielo,
para refugiarme en la esperanza de salvar mi sucia alma
al finalizar mi tiempo!
Y esas lágrimas malditas
que están hechas de amargura,
malos recuerdos,
asco,
desdicha,
soledad y vulnerabilidad.
Tú que con tu espada has destrozado mi alma,
tú que con sólo una palabra has logrado desvanecer mis sonrisas,
tú...
tú, vacío maldito, que me has tenido presa y no me vas a liberar.
El amor me dice que quiere tiempo,
que estará siempre a mi lado;
¡yo juro por lo más sagrado,
que jamás lo he perdido
y jamás lo perderé!
Lo último que pierdo es la fe.
Tengo fe en un mañana,
tal vez no tenga sentido mi palabra,
tal vez todo se desmorone en llamas,
pero aún creo que hay algo para mí.
Nunca fui una mala persona,
luché por la paz y el amor, sin escolta,
siempre he querido algo mejor,
nunca rogué que venga a mí el amor.
Espero cambiar todos los días algo nuevo,
ser tan sensata como el invierno,
amar todos los días un pequeño detalle,
ser tan prudente como el frío
tan interesante como una rosa,
no quiero tramar nada sombrío,
sólo quiero escapar del vacío,
quiero el abrazo de un buen amigo,
quiero el amor de hasta el vecino,
quiero sonrisas junto conmigo.
Si me conoces luego, del todo
y aún quieres estar conmigo,
mirar el cielo por tres horas,jugar en las nubes, saltar en el sol,
si quieres me abrazas,
si quieres cantamos,
si quieres hablamos,
si quieres, no decimos nada...
si quieres escuchamos el sonido del silencio,
si quieres, en ese silencio, me dices que me amas,
y una vez más me besas...
si eso te hace feliz,
me hace feliz también.
Si quieres, juramos que siempre estaremos juntos...
yo lo juré, ahora lo cumplo,
tal vez haya otra,
espero que sí,
que junto con ella, seas muy feliz,
espero que sepas que yo estaré ahí,
y sí al final te decides por mí,
estaré siempre para ti,
mirando el cielo...
este cielo siempre gris.
no esperaba sentir tu gélida brisa
penetrarme tan lenta y dolorosamente.
Me has hundido en lo más profundo de la angustia,
del vacío,
de las lágrimas saladas que ahora tocan mis mejillas.
Diez mil sonrisas que perdí en un pequeño segundo.
Ochenta historias que se desvanecen en el tiempo...
¡Como quisiera creer que hay un cielo,
para refugiarme en la esperanza de salvar mi sucia alma
al finalizar mi tiempo!
Y esas lágrimas malditas
que están hechas de amargura,
malos recuerdos,
asco,
desdicha,
soledad y vulnerabilidad.
Tú que con tu espada has destrozado mi alma,
tú que con sólo una palabra has logrado desvanecer mis sonrisas,
tú...
tú, vacío maldito, que me has tenido presa y no me vas a liberar.
El amor me dice que quiere tiempo,
que estará siempre a mi lado;
¡yo juro por lo más sagrado,
que jamás lo he perdido
y jamás lo perderé!
Lo último que pierdo es la fe.
Tengo fe en un mañana,
tal vez no tenga sentido mi palabra,
tal vez todo se desmorone en llamas,
pero aún creo que hay algo para mí.
Nunca fui una mala persona,
luché por la paz y el amor, sin escolta,
siempre he querido algo mejor,
nunca rogué que venga a mí el amor.
Espero cambiar todos los días algo nuevo,
ser tan sensata como el invierno,
amar todos los días un pequeño detalle,
ser tan prudente como el frío
tan interesante como una rosa,
no quiero tramar nada sombrío,
sólo quiero escapar del vacío,
quiero el abrazo de un buen amigo,
quiero el amor de hasta el vecino,
quiero sonrisas junto conmigo.
Si me conoces luego, del todo
y aún quieres estar conmigo,
mirar el cielo por tres horas,jugar en las nubes, saltar en el sol,
si quieres me abrazas,
si quieres cantamos,
si quieres hablamos,
si quieres, no decimos nada...
si quieres escuchamos el sonido del silencio,
si quieres, en ese silencio, me dices que me amas,
y una vez más me besas...
si eso te hace feliz,
me hace feliz también.
Si quieres, juramos que siempre estaremos juntos...
yo lo juré, ahora lo cumplo,
tal vez haya otra,
espero que sí,
que junto con ella, seas muy feliz,
espero que sepas que yo estaré ahí,
y sí al final te decides por mí,
estaré siempre para ti,
mirando el cielo...
este cielo siempre gris.
Para todo aquel que lea un libro
Tenga usted en cuenta que la vida es muy corta y no vale la pena perder el tiempo. Cada respiración cuenta, cada palabra tiene valor y cada minuto pasa sin compasión.
Deje, mientras lea un libro, los pensamientos mundanos y materialistas. No piense en su ropa, su condición, en sus bienes o en su vida. Piense, en cambio, en lo que realmente vale la pena: en los coloridos segundos que el destino regala a diario... no hay que cegarse a la posibilidad de una mejor vida, no hay que negarle la entrada a la felicidad.
Tengamos en cuenta que estamos más muertos que vivos en este mundo, que cada minuto es prestado y que cuando pasemos de un mundo a otro, no importará con qué ropa hemos muerto, no importará si nuestro ataúd de entierro es de caoba o de cedro, el cuerpo yacerá ahí, inerte, muerto... perteneciendo a la interminable colección de la frívola muerte, que nos llama y respondemos, estando más cerca de ella con cada minuto que pasa.
Por estas razones, disfrute de cada fracción de segundo al leer. Sea feliz en el mundo que un libro le ofrece y abra su corazón y su mente... déjese llevar por esa historia, deje a esa alma ser escuchada... todos los escritores tenemos algo que decir.
Deje, mientras lea un libro, los pensamientos mundanos y materialistas. No piense en su ropa, su condición, en sus bienes o en su vida. Piense, en cambio, en lo que realmente vale la pena: en los coloridos segundos que el destino regala a diario... no hay que cegarse a la posibilidad de una mejor vida, no hay que negarle la entrada a la felicidad.
Tengamos en cuenta que estamos más muertos que vivos en este mundo, que cada minuto es prestado y que cuando pasemos de un mundo a otro, no importará con qué ropa hemos muerto, no importará si nuestro ataúd de entierro es de caoba o de cedro, el cuerpo yacerá ahí, inerte, muerto... perteneciendo a la interminable colección de la frívola muerte, que nos llama y respondemos, estando más cerca de ella con cada minuto que pasa.
Por estas razones, disfrute de cada fracción de segundo al leer. Sea feliz en el mundo que un libro le ofrece y abra su corazón y su mente... déjese llevar por esa historia, deje a esa alma ser escuchada... todos los escritores tenemos algo que decir.
Me sentí agua, siendo tú aceite
Una nube me transporta, su silencio me llama. Un desierto nos separa. Él me ahoga en los recuerdos, lento nada en mi memoria, suave corta con tijeras, cada una de mis victorias.
Una playa de papel, con arenas de cartón, ahí camina, él, lentamente, con zapatos de ilusión. Ve paredes de metal, colecciona latas de tristeza. Siente gotas de alegría en la lluvia de felicidad; oye gritos en el silencio, en medio de la tempestad.
Él vuela en el ayer, navega lento en el hoy, él acaricia mi sentir y destruye mi dolor; junto él no siento temor del mundo, pero siento temor hacia él.
Nos mezclamos un día extraño, caímos ambos de un peldaño. Inventó por qués para lo nuestro y cómos para consolidarlo. En un dónde de aquellos, se mezcló el agua y el aceite, salió el sol una noche, las estrellas cayeron del cielo y las flores las reemplazaron: empezamos un caminar nuevo.
Entre peros y por qués se empezaba a notar la diferencia, la mezcla jamás se consumaría. El complemento era bueno, pero las partículas seguían separadas. Así fue, es y será, pero aún así, el agua se niega a separarse del aceite.
Él llora lágrimas ácidas, lamenta la existencia del ayer, llena una caja con máscaras, y es el único equipaje que ha de tener. Odia fantasmas que me persiguen, detesta mis mundos infantiles; repudia todo movimiento en mi contra, o cualquiera que sugiera una intención oculta.
Espero que en algún momento, no haya un trueno entre nuestras bocas, espero que no hayan peros al momento de perdonar, espero que no hayan por qués luego de tomar una decisión... espero que todo marche bien y naveguemos sin rumbo en el futuro que nos espera: juntos.
Una playa de papel, con arenas de cartón, ahí camina, él, lentamente, con zapatos de ilusión. Ve paredes de metal, colecciona latas de tristeza. Siente gotas de alegría en la lluvia de felicidad; oye gritos en el silencio, en medio de la tempestad.
Él vuela en el ayer, navega lento en el hoy, él acaricia mi sentir y destruye mi dolor; junto él no siento temor del mundo, pero siento temor hacia él.
Nos mezclamos un día extraño, caímos ambos de un peldaño. Inventó por qués para lo nuestro y cómos para consolidarlo. En un dónde de aquellos, se mezcló el agua y el aceite, salió el sol una noche, las estrellas cayeron del cielo y las flores las reemplazaron: empezamos un caminar nuevo.
Entre peros y por qués se empezaba a notar la diferencia, la mezcla jamás se consumaría. El complemento era bueno, pero las partículas seguían separadas. Así fue, es y será, pero aún así, el agua se niega a separarse del aceite.
Él llora lágrimas ácidas, lamenta la existencia del ayer, llena una caja con máscaras, y es el único equipaje que ha de tener. Odia fantasmas que me persiguen, detesta mis mundos infantiles; repudia todo movimiento en mi contra, o cualquiera que sugiera una intención oculta.
Espero que en algún momento, no haya un trueno entre nuestras bocas, espero que no hayan peros al momento de perdonar, espero que no hayan por qués luego de tomar una decisión... espero que todo marche bien y naveguemos sin rumbo en el futuro que nos espera: juntos.
Hacia la catarata de las almas
Heme aquí, cruzando las barreras del tiempo, dando pasos largos hacia lo desconocido. Camino lentamente hacia la selva de los mil mañanas, hacia la sonrisa de los por qués, hacia la cortina de los velos de novias puras, hacia las memorias y alegrías de seres que desconozco.
Llevo en mi equipaje todo lo que soy. Mi carga es liviana pero valiosa. Soy solo un magneto para las cosas extraordinarias, soy el canal entre la pena y la dicha, soy fruto del sufrimiento voluntario que terminó luego en una sonrisa, soy una maravilla y la frustración máxima de un hombre. Almas tranquilas me hablan con cada paso que doy y en cada siguiente me gritan las almas angustiadas. Hay diezmil gritos al oeste, ocho mil ayeres detrás de los gritos, cincuenta memorias que tratan de ser borradas y cuarenta almas desdichadas. En el este, a donde voy, encuentro culpas lavadas con agua, veinte sonrisas puras, treinta mil personas tomadas de la mano en signo de paz y una maraña de felices memorias que me susurran experiencias, cada vez más fuerte, conforme me acerco a su territorio. Estoy a punto de llegar, estoy tranquila, en paz, no sé qué decir, por eso sonrío reflejando la pura alegría que me invade en ese momento. Son diez mil sonrisas, consumadas en una sonrisa intensa, ahora mismo.
Llevo en mi equipaje todo lo que soy. Mi carga es liviana pero valiosa. Soy solo un magneto para las cosas extraordinarias, soy el canal entre la pena y la dicha, soy fruto del sufrimiento voluntario que terminó luego en una sonrisa, soy una maravilla y la frustración máxima de un hombre. Almas tranquilas me hablan con cada paso que doy y en cada siguiente me gritan las almas angustiadas. Hay diezmil gritos al oeste, ocho mil ayeres detrás de los gritos, cincuenta memorias que tratan de ser borradas y cuarenta almas desdichadas. En el este, a donde voy, encuentro culpas lavadas con agua, veinte sonrisas puras, treinta mil personas tomadas de la mano en signo de paz y una maraña de felices memorias que me susurran experiencias, cada vez más fuerte, conforme me acerco a su territorio. Estoy a punto de llegar, estoy tranquila, en paz, no sé qué decir, por eso sonrío reflejando la pura alegría que me invade en ese momento. Son diez mil sonrisas, consumadas en una sonrisa intensa, ahora mismo.
Buscaba tesoros, he vuelto a llorar
Siempre quise encontrar un tesoro, un cofre lleno de tesoros: piedras preciosas, perlas, oro, plata, coronas y espadas...
Creí que en una búsqueda constante en Islas del Tesoro, lo encontraría... voy casi once años en busca de estos tesoros.
Busqué al principio en una Isla grande, hecha de cemento, donde yo no me movía mucho y buscaba silenciosamente. Pasé seis años de mi vida en esa Isla, no pasé muchos buenos momentos, la Isla a veces no daba frutos y yo moría de hambre, pero finalmente logré hallar grandes tesoros que marcaron mi vida. Hasta hoy los conservo y amo, ellos también me aman a mí.
Luego de esos seis años, tomé mi embarcación y fui a la deriva, hubo una gran tormenta... Desperté en una Isla nueva, con aires extraños y tornados constantes. Hallé refugio, pero todo en esa Isla era engañoso. Un lado de la Isla estaba adornado de flores preciosas y se veía el cielo azul, no habían tornados pero había una maleza gigante, árboles inmensos que no me permitían pasar a ese lado.
Aún llevaba los tesoros de la Isla Grande y algunos que encontré fuera de la Isla grande, que traía el mar como por milagro. Uno de los tesoros que trajo el mar es hasta ahora uno de los tesoros más lindos que me pudo regalar la vida. Me quedé por cuatro años en el lado lúgubre y engañoso de la Isla pequeña, deambulaba sonriendo aunque no me fuera bien. A veces parecía que el cielo estaba tornándose azul, que las aves cantaban y que los tornados no vendrían, pero el cielo se tornaba gris, las aves se burlaban de mí y los tornados venían con más fuerza.
En mi refugio reparé mi embarcación y guardé mis tesoros: los que hallé en la Isla Grande, en la orilla de esta y los que hallé en la orilla de esta nueva Isla. Terminé de reparar mi embarcación, estaba lista para irme. Guardé todos mis tesoros... zarpé. Mi barco flotaba con éxito y veía la isla dividida en un lado bello y un lado terrible.
Me sentí cobarde de nunca haber trepado los árboles o cortado la maleza así que cambié la dirección de mi barco y rodeé la Isla, desembarcando esta vez en el lado hermoso de la Isla pequeña. Los aires olían a amor, los árboles despedían alegría y ahora, que vivo un último año en esta nueva Isla pequeña, no pienso volver al lado lúgubre jamás.
Hoy vivo tranquila en esta Isla y encuentro un tesoro con más frecuencia. Pasaron meses desde la última vez que lloré, no quería saber del llanto y me resignaba al hecho de llorar, pero un tesoro me hizo llorar hoy... me hizo pensar en mi frustración de no haber trepado antes los árboles, de no haber cortado antes la maleza... ¿por qué me demoré tanto en decidirme a ser feliz de este lado de la Isla?. No podía responderme, no sabía las respuestas, me frusté, mi corazón se estremeció, mis ojos se cristalizaron, mi pecho se cerró, mi voz se quebró, sonreí, me puse seria, los sollozos silenciosos me mataban y finalmente, una lágrima recorrió mi mejilla lentamente. Lloré.
Pasó un rato entre las lágrimas y los sollozos... pero luego estuve bien. Me calmé y sonreí. De alguna forma u otra -tarde- me decidí a ser feliz del otro lado, lo hice, no me resigné, no huí. Me sentí feliz luego y ahora recolecto más tesoros, sonriendo todos los días al ver el cielo azul, las aves cantando y el ambiente armonioso que respiro ahora en esta Isla.
Creí que en una búsqueda constante en Islas del Tesoro, lo encontraría... voy casi once años en busca de estos tesoros.
Busqué al principio en una Isla grande, hecha de cemento, donde yo no me movía mucho y buscaba silenciosamente. Pasé seis años de mi vida en esa Isla, no pasé muchos buenos momentos, la Isla a veces no daba frutos y yo moría de hambre, pero finalmente logré hallar grandes tesoros que marcaron mi vida. Hasta hoy los conservo y amo, ellos también me aman a mí.
Luego de esos seis años, tomé mi embarcación y fui a la deriva, hubo una gran tormenta... Desperté en una Isla nueva, con aires extraños y tornados constantes. Hallé refugio, pero todo en esa Isla era engañoso. Un lado de la Isla estaba adornado de flores preciosas y se veía el cielo azul, no habían tornados pero había una maleza gigante, árboles inmensos que no me permitían pasar a ese lado.
Aún llevaba los tesoros de la Isla Grande y algunos que encontré fuera de la Isla grande, que traía el mar como por milagro. Uno de los tesoros que trajo el mar es hasta ahora uno de los tesoros más lindos que me pudo regalar la vida. Me quedé por cuatro años en el lado lúgubre y engañoso de la Isla pequeña, deambulaba sonriendo aunque no me fuera bien. A veces parecía que el cielo estaba tornándose azul, que las aves cantaban y que los tornados no vendrían, pero el cielo se tornaba gris, las aves se burlaban de mí y los tornados venían con más fuerza.
En mi refugio reparé mi embarcación y guardé mis tesoros: los que hallé en la Isla Grande, en la orilla de esta y los que hallé en la orilla de esta nueva Isla. Terminé de reparar mi embarcación, estaba lista para irme. Guardé todos mis tesoros... zarpé. Mi barco flotaba con éxito y veía la isla dividida en un lado bello y un lado terrible.
Me sentí cobarde de nunca haber trepado los árboles o cortado la maleza así que cambié la dirección de mi barco y rodeé la Isla, desembarcando esta vez en el lado hermoso de la Isla pequeña. Los aires olían a amor, los árboles despedían alegría y ahora, que vivo un último año en esta nueva Isla pequeña, no pienso volver al lado lúgubre jamás.
Hoy vivo tranquila en esta Isla y encuentro un tesoro con más frecuencia. Pasaron meses desde la última vez que lloré, no quería saber del llanto y me resignaba al hecho de llorar, pero un tesoro me hizo llorar hoy... me hizo pensar en mi frustración de no haber trepado antes los árboles, de no haber cortado antes la maleza... ¿por qué me demoré tanto en decidirme a ser feliz de este lado de la Isla?. No podía responderme, no sabía las respuestas, me frusté, mi corazón se estremeció, mis ojos se cristalizaron, mi pecho se cerró, mi voz se quebró, sonreí, me puse seria, los sollozos silenciosos me mataban y finalmente, una lágrima recorrió mi mejilla lentamente. Lloré.
Pasó un rato entre las lágrimas y los sollozos... pero luego estuve bien. Me calmé y sonreí. De alguna forma u otra -tarde- me decidí a ser feliz del otro lado, lo hice, no me resigné, no huí. Me sentí feliz luego y ahora recolecto más tesoros, sonriendo todos los días al ver el cielo azul, las aves cantando y el ambiente armonioso que respiro ahora en esta Isla.
Ella, la más fatal
Ella y yo convivíamos en paz al principio, todo estaba bajo control. No le tenía miedo y ella tampoco me temía a mí. Pasaron así los años, convivimos toda la primaria en perfecta armonía y a veces ni notaba su presencia, era algo casi tácito, casi tan imperceptible como el aire que respiro.
Llegué así a la secundaria, donde nuestro reencuentro fue terrible. Ella me miró fijamente, desafiante; observándome día a día, se dio cuenta de mis debilidades. Traté de controlar este enfrentamiento casi involuntario, porque no cruzamos palabra alguna, pero ella me atacaba con más fuerza cada vez. Esto ya se estaba escapando de mi poder y, aunque tratara, su perfección, exactitud, su lógica y su intriga me impedían encontrarle debilidades o puntos donde atacar. Habían momentos en los que podía con ella, pero estos eran muy breves, ella me ganaba la mayoría de veces. Todo esto tuvo un lado bueno: gracias a ella empecé a pensar mejor, a razonar mejor; porque para vencerla debía pensar bien en una respuesta, la cual debía ser exacta y perfecta, para derrotarla y sentirme victoriosa aunque sea por un minuto. Ella hizo que baje mi promedio en la libreta, me sometió al sufrimiento de un jalado... todo por sentirme atacada por ella. Para el tercer bimestre del cuarto año de media, me tenía asustada, casi amenazada, podría reprobar por su culpa y sólo inteligentes respuestas me podrían salvar de esta situación.
Me esforcé, pensé como nunca antes e ideé las mejores respuestas que pude, con cierta dificultad. Esta dificultad fue disminuyendo poco a poco, para dejarme en un plano de autoridad sobre ella, que trataba siempre de volver a someterme, sin éxito esta vez.
Llegó la batalla final en cuarto de secundaria, donde ella y yo nos enfrentaríamos para que quede demostrado que yo era perfectamente capaz de ganarle y que toda su perfección y exactitud no iban a impedir que gane esta pelea -ya no era un adversario fácil para ella-.
Luego de pelear dos horas, estaba plenamente segura de que sería escogida por el juez como la ganadora, porque fue como un encuentro de box empatado, los jueces deciden quién gana al final.
Me dieron el resultado en la libreta, donde logré ganarle a ella, la matemática, aprobando su insufrible curso, que me había tenido sometida tanto tiempo.
Ahora no le temo e incluso nos miramos con cierta complicidad... no hay nada que con inteligencia no se venza.
Amor, otra vez
Me acabo de despertar y me di cuenta de algo...
Es curioso que al despertar,
me enamores un poco más;
que con cada amanecer,
tenga más ganas de volverte a ver
y que en la noche, casi al dormir,
desearía no dejarte ir.
En algún momento te dije que te amaba,
pensé en no decirlo mucho
pero fue una idea errada
sin darme cuenta que al besarte
no me quedaban palabras.
Porque dices que estaremos juntos siempre
pobre de ti, iluso y demente,
me uno a la idea muy de repente
a pesar de que no sea lo que me dice la mente.
El corazón dice que estaré a tu lado,
la lógica dice que de mí te habrás cansado
de cada poema, de cada expresión,
tú dices "lo aguanto" como un acto de amor...
No se necesitan muchas palabras para expresar el amor,
Basta a veces decir "te amo" mirando a los ojos,
Porque son los ojos la puerta del alma,
Tal vez basta un abrazo dado con calma,
O a veces un beso consumado al alba...
Lo importante es estar seguro
De que el amor que se recibe es puro,
Y que los amantes no tengan apuro...
Porque la prisa es como la brisa,
Corre fría pero se desvanece
Y las sombras entre los dos crecen...
Así que ama todos los días
Hoy, mañana y toda tu vida,
Ama ser libre y ama tu ser,
Ama hoy y siempre
Y sé siempre fiel.
Es curioso que al despertar,
me enamores un poco más;
que con cada amanecer,
tenga más ganas de volverte a ver
y que en la noche, casi al dormir,
desearía no dejarte ir.
En algún momento te dije que te amaba,
pensé en no decirlo mucho
pero fue una idea errada
sin darme cuenta que al besarte
no me quedaban palabras.
Porque dices que estaremos juntos siempre
pobre de ti, iluso y demente,
me uno a la idea muy de repente
a pesar de que no sea lo que me dice la mente.
El corazón dice que estaré a tu lado,
la lógica dice que de mí te habrás cansado
de cada poema, de cada expresión,
tú dices "lo aguanto" como un acto de amor...
No se necesitan muchas palabras para expresar el amor,
Basta a veces decir "te amo" mirando a los ojos,
Porque son los ojos la puerta del alma,
Tal vez basta un abrazo dado con calma,
O a veces un beso consumado al alba...
Lo importante es estar seguro
De que el amor que se recibe es puro,
Y que los amantes no tengan apuro...
Porque la prisa es como la brisa,
Corre fría pero se desvanece
Y las sombras entre los dos crecen...
Así que ama todos los días
Hoy, mañana y toda tu vida,
Ama ser libre y ama tu ser,
Ama hoy y siempre
Y sé siempre fiel.
Simplemente... hombre
Hombre, tú vas,
Hombre, tú vienes.
Hombre, tú huyes,
hombre, regresas.
Hombre, me hieres,
Hombre, me alegras.
Hombre te odio
Con todo mi ser.
Hombre, me frustras,
Hombre, te amo.
Hombre no huyas
De mi puro amor.
Hombre te quiero
Cerca de mí,
Hombre lejano
Y cercano a la vez.
Hombre poeta,
Hombre cantante.
Hombre cobarde,
Hombre amoroso.
Hombre farsante...
Hombre terrible.
Hombre, ahora,
Sientes lo mismo.
Hombre, me amas.
Hombre me extrañas.
Hombre perfecto,
Inolvidable...
Hombre... Simplemente hombre.
Hombre, tú vienes.
Hombre, tú huyes,
hombre, regresas.
Hombre, me hieres,
Hombre, me alegras.
Hombre te odio
Con todo mi ser.
Hombre, me frustras,
Hombre, te amo.
Hombre no huyas
De mi puro amor.
Hombre te quiero
Cerca de mí,
Hombre lejano
Y cercano a la vez.
Hombre poeta,
Hombre cantante.
Hombre cobarde,
Hombre amoroso.
Hombre farsante...
Hombre terrible.
Hombre, ahora,
Sientes lo mismo.
Hombre, me amas.
Hombre me extrañas.
Hombre perfecto,
Inolvidable...
Hombre... Simplemente hombre.
Extrañarte... no lo sé
Mi queridísimo:
Estamos a puertas de que me aleje de ti, estoy pasando mis últimos momentos contigo. Partes de ti llorarán mi partida, otras partes celebrarán toda la vida, otras pensarán que es una huída, pero en el fondo me extrañarás en tu vida.
Tú vas a seguir creciendo, o caerás en la ruina; no puedo decirte lo que se avecina, eso lo sabes sólo tú, en tu alma, ya carcomida.
Pasé buenos momentos contigo, es cierto. Menos gratos que ingratos y más desgracia que gracia, pero sólo me sirvió para darme cuenta lo bien que me hizo estar a tu lado tanto tiempo... me hizo más fuerte, más inteligente, nació todo dentro mío y florecí al máximo, supongo que debo agradecerte por eso.
También debo agradecerte por las buenas personas que conocí gracias a ti y por las malas también, sin ellas ¿qué sería de mí?¿sería tan fuerte como ahora?¿tendría la misma capacidad de lectura de almas? no lo creo, te agradezco y te maldigo, pero sobretodo, te agradezco.
Los meses pasan rápido, querido mío, el tiempo se agota... Disfruta de lo que te queda de tiempo conmigo, porque el tiempo rápido se va. Guardas en ti buenas y malas memorias, pero espero que las malas las admires y que las buenas las contemples. No sé si volveré a verte, no sé si celebrarás mi regreso, no sé cuál será tu reacción o la reacción de tus partes... pero te alegrarás en el fondo y te arrepentirás por haberme tratado tan mal a veces.
Ay querido mío, si supieras el humor tan espléndido con que te escribo esta carta, pensando solamente en los pocos momentos que nos quedan juntos y que, si me quieres volver a desgraciar, te quedarás con las ganas, porque ni tiempo tienes. Goza tus últimos momentos contemplando mi risa, mi seriedad, mi sorpresa y mi elocuencia porque puede que sea la última vez que los veas. Sé que aún faltan meses, pero me voy despidiendo, porque entre más deseo que el tiempo se acorte, más se acortará... yo no soy dueña del tiempo, pero sí de lo que hago con mi tiempo, por eso te escribo esta carta, para despedirme de ti, querido mío, para que me recuerdes siempre como alguien que, para bien o para mal, siempre te recordará.
Espero que el destino te trate bien, tú sabes cuidarte y si no, la gente que te ama (grupo que yo no integro) te cuidará. Tienes suerte y la seguirás teniendo, mientras haya gente que te ame, querido mío.
Adiós querido mío...
Adiós colegio.
Estamos a puertas de que me aleje de ti, estoy pasando mis últimos momentos contigo. Partes de ti llorarán mi partida, otras partes celebrarán toda la vida, otras pensarán que es una huída, pero en el fondo me extrañarás en tu vida.
Tú vas a seguir creciendo, o caerás en la ruina; no puedo decirte lo que se avecina, eso lo sabes sólo tú, en tu alma, ya carcomida.
Pasé buenos momentos contigo, es cierto. Menos gratos que ingratos y más desgracia que gracia, pero sólo me sirvió para darme cuenta lo bien que me hizo estar a tu lado tanto tiempo... me hizo más fuerte, más inteligente, nació todo dentro mío y florecí al máximo, supongo que debo agradecerte por eso.
También debo agradecerte por las buenas personas que conocí gracias a ti y por las malas también, sin ellas ¿qué sería de mí?¿sería tan fuerte como ahora?¿tendría la misma capacidad de lectura de almas? no lo creo, te agradezco y te maldigo, pero sobretodo, te agradezco.
Los meses pasan rápido, querido mío, el tiempo se agota... Disfruta de lo que te queda de tiempo conmigo, porque el tiempo rápido se va. Guardas en ti buenas y malas memorias, pero espero que las malas las admires y que las buenas las contemples. No sé si volveré a verte, no sé si celebrarás mi regreso, no sé cuál será tu reacción o la reacción de tus partes... pero te alegrarás en el fondo y te arrepentirás por haberme tratado tan mal a veces.
Ay querido mío, si supieras el humor tan espléndido con que te escribo esta carta, pensando solamente en los pocos momentos que nos quedan juntos y que, si me quieres volver a desgraciar, te quedarás con las ganas, porque ni tiempo tienes. Goza tus últimos momentos contemplando mi risa, mi seriedad, mi sorpresa y mi elocuencia porque puede que sea la última vez que los veas. Sé que aún faltan meses, pero me voy despidiendo, porque entre más deseo que el tiempo se acorte, más se acortará... yo no soy dueña del tiempo, pero sí de lo que hago con mi tiempo, por eso te escribo esta carta, para despedirme de ti, querido mío, para que me recuerdes siempre como alguien que, para bien o para mal, siempre te recordará.
Espero que el destino te trate bien, tú sabes cuidarte y si no, la gente que te ama (grupo que yo no integro) te cuidará. Tienes suerte y la seguirás teniendo, mientras haya gente que te ame, querido mío.
Adiós querido mío...
Adiós colegio.
Del celo a la protección
Qué desgracia idiota.
Mal camino, el que tomaste,
pena enorme, no escuchaste,
equivocación remota.
Envidiaba tus cabellos,
tus colores, tus ojos,
cada pequeño antojo...
me llenabas de celos.
Celos de aquel amado,
celos de mi adorado,
celos que me mataban,
celos sin razones.
El nunca te amaría,
una hermana, eso serías,
me traías un recuerdo vago,
talvez alguien de mi pasado.
Nunca logré conocerte,
juzgarte por lo que eres,
nunca pude hablarte,
por celos a mi amante.
Un fantasma te capturó luego,
te engañó, te engatusó.
Caíste en su trampa luego
y entró así en tu corazón.
Yo no sé qué pasará
tal vez cambió para bien
yo ya cumplí en advertirte
para que al menos, prevenida estés.
Mal camino, el que tomaste,
pena enorme, no escuchaste,
equivocación remota.
Envidiaba tus cabellos,
tus colores, tus ojos,
cada pequeño antojo...
me llenabas de celos.
Celos de aquel amado,
celos de mi adorado,
celos que me mataban,
celos sin razones.
El nunca te amaría,
una hermana, eso serías,
me traías un recuerdo vago,
talvez alguien de mi pasado.
Nunca logré conocerte,
juzgarte por lo que eres,
nunca pude hablarte,
por celos a mi amante.
Un fantasma te capturó luego,
te engañó, te engatusó.
Caíste en su trampa luego
y entró así en tu corazón.
Yo no sé qué pasará
tal vez cambió para bien
yo ya cumplí en advertirte
para que al menos, prevenida estés.
Le dije esto a un hombre
La vida da muchas vueltas, es como un boomerang. De amor no sabía mucho, ahora entiendo ciertas cosas. Hablé con un hombre que hirió mucho a una chica. Sus palabras no me desconcertaron ni me sorprendieron, yo ya lo conocía y podía llamarlo amigo.
Hombre: Justo estoy escuchando una canción triste.
Vanya: ¿Y? ¿Qué efecto puede tener una canción emocional en un hombre con pocos sentimientos? A ti no te afecta en nada... al parecer nada lo hace...
Hombre: Ahora no... ¿Te acuerdas como era antes? era peor que una nena...
Cabe mencionar que fuimos enamorados antes, que teníamos 5 meses de historia juntos... tuvieron buenos momentos, pero nuestra relación es mejor mientras se mantiene amical.
Hombre: Pero bueno, poco a poco se me secaron las lágrimas, la ilusión se fue y me siento mejor. O sea, poco me afecta ahora. Lo único que me afectaría sería algo trágico. La tragedia ajena no me afecta y la tristeza de los demás -aunque sean mis amigos- no me causa emoción alguna. Supongo que es un... defecto sentimental.
Vanya: Sabes, me parece bien que las emociones no carcoman tu ser si son ajenas; pero en parte tú no sientes porque no sabes cuándo sentir. Te falta madurar mucho, encontrarte a ti mismo y descubrir qué te falta para sentir completamente. Cuando lo hagas, podrás enamorarte y ser correspondido, vivir feliz y ser serio cuando sea oportuno. Lo que tú has hecho es irte de un extremo al otro: Al principio eras muy emocional y llorabas hasta innecesariamente, ahora, eres frívolo y poco o nada te importa lo que diga tu corazón. Eso cambiará con el tiempo, en esencia, eres un buen chico y si piensas, meditas, maduras y te encuentras a ti mismo, serás un buen hombre... Yo estaré contigo en el proceso, si me dejas ayudarte...
Hombre: Tampoco me he ido al extremo, sino, estaría loco -y estoy cuerdo-. Bueno, si tú lo dices, acompáñame en el proceso...
Vanya: Los extremos son subjetivos, tú tienes tus extremos. Y sí te acompañaré en el proceso.
Hombre: Acompáñame siempre.
Vanya: Confía en que siempre estaré contigo. Para eso estoy, para eso vivo, para estar siempre con mis amigos.
Hombre: De acá a 50 años, estarás igual de loca y más vieja, pero seguirás siendo increíble. Me voy... pero nos vemos pronto. Cuídate mucho, te quiero Vanya.
Vanya: Yo también te quiero, nos vemos pronto.
Hombre: Justo estoy escuchando una canción triste.
Vanya: ¿Y? ¿Qué efecto puede tener una canción emocional en un hombre con pocos sentimientos? A ti no te afecta en nada... al parecer nada lo hace...
Hombre: Ahora no... ¿Te acuerdas como era antes? era peor que una nena...
Cabe mencionar que fuimos enamorados antes, que teníamos 5 meses de historia juntos... tuvieron buenos momentos, pero nuestra relación es mejor mientras se mantiene amical.
Hombre: Pero bueno, poco a poco se me secaron las lágrimas, la ilusión se fue y me siento mejor. O sea, poco me afecta ahora. Lo único que me afectaría sería algo trágico. La tragedia ajena no me afecta y la tristeza de los demás -aunque sean mis amigos- no me causa emoción alguna. Supongo que es un... defecto sentimental.
Vanya: Sabes, me parece bien que las emociones no carcoman tu ser si son ajenas; pero en parte tú no sientes porque no sabes cuándo sentir. Te falta madurar mucho, encontrarte a ti mismo y descubrir qué te falta para sentir completamente. Cuando lo hagas, podrás enamorarte y ser correspondido, vivir feliz y ser serio cuando sea oportuno. Lo que tú has hecho es irte de un extremo al otro: Al principio eras muy emocional y llorabas hasta innecesariamente, ahora, eres frívolo y poco o nada te importa lo que diga tu corazón. Eso cambiará con el tiempo, en esencia, eres un buen chico y si piensas, meditas, maduras y te encuentras a ti mismo, serás un buen hombre... Yo estaré contigo en el proceso, si me dejas ayudarte...
Hombre: Tampoco me he ido al extremo, sino, estaría loco -y estoy cuerdo-. Bueno, si tú lo dices, acompáñame en el proceso...
Vanya: Los extremos son subjetivos, tú tienes tus extremos. Y sí te acompañaré en el proceso.
Hombre: Acompáñame siempre.
Vanya: Confía en que siempre estaré contigo. Para eso estoy, para eso vivo, para estar siempre con mis amigos.
Hombre: De acá a 50 años, estarás igual de loca y más vieja, pero seguirás siendo increíble. Me voy... pero nos vemos pronto. Cuídate mucho, te quiero Vanya.
Vanya: Yo también te quiero, nos vemos pronto.
Hoy
Decidí pararme con una sonrisa,
decidí pararme sin reniegos,
decidí reírme ante lo malo
y sonreír con sosiego,
decidí no llorar más por pena,
pero derramar lágrimas por alegría,
hoy me he decidido a amar y ser feliz...
Nada puede pararme hoy.
Pensé en los cielos azules,
pensé en las mañanas grises,
pensé en los pequeños antojos,
también en el brillo de sus ojos,
pensé en sonrisas extrañas,
pensé en nuestro mañana,
pensé en cada flor,
cada aroma y cada color...
Nada puede pararme hoy.
Él me da fuerza,
él me da valor,
él me da alegría,
me llena de color,
él me pinta de colores,
su recuerdo me da vida,
pienso siempre en su sonrisa
y también en su caricia,
él me llena con un beso
y me abraza con amor,
pienso en él al levantarme
y nada puede pararme hoy.
decidí pararme sin reniegos,
decidí reírme ante lo malo
y sonreír con sosiego,
decidí no llorar más por pena,
pero derramar lágrimas por alegría,
hoy me he decidido a amar y ser feliz...
Nada puede pararme hoy.
Pensé en los cielos azules,
pensé en las mañanas grises,
pensé en los pequeños antojos,
también en el brillo de sus ojos,
pensé en sonrisas extrañas,
pensé en nuestro mañana,
pensé en cada flor,
cada aroma y cada color...
Nada puede pararme hoy.
Él me da fuerza,
él me da valor,
él me da alegría,
me llena de color,
él me pinta de colores,
su recuerdo me da vida,
pienso siempre en su sonrisa
y también en su caricia,
él me llena con un beso
y me abraza con amor,
pienso en él al levantarme
y nada puede pararme hoy.
Tu defecto: tu mejor protección
¡Eres un cholo! ¡Eres un negro! ¡Eres blanco! ¡Eres mestizo! ¡Eres zambo! ¡Eres indio! ¡Eres chino!
¿Lo tomas como un insulto?
Mejor mírate al espejo, acéptate como eres, di frente al espejo ¡soy un cholo, blanco, mestizo, etc! y úsalo como armadura; nadie podrá atacarte si usas la armadura del conocimiento propio. No pretendas ser quien no eres, eso sólo te hará débil. No trates de verte diferente a ti o hablar como no estás acostumbrado, porque tu identidad se pierde. Deja de alienarte; sólo porque este mundo está globalizándose, no quiere decir que tú seas menos que la raza de mayor economía o mejor moda. Sé quien quieras ser, sin prejuicios ni temores, trata de vivir sin pavores. Sé un hombre o una mujer de bien, sé una buena persona según tu criterio. Mantén la paz y la calma, para que todos puedan vivir con paz y calma. Nunca, pero NUNCA dejes de ser tú mismo. Acepta tu negrura, tus alargados ojos, tu piel blanca, tus ojos azules, tus curvos cabellos, tus labios anchos, tu piel amarilla, tu cabello crespo, tu barbilla partida, tu cabeza pequeña, tu nariz imperfecta... ámate y háblate a ti mismo diciéndote todo lo malo, para que lo que sea que otro te diga, tú te lo hayas dicho ya antes. Sé bueno, coherente, pacífico y orgulloso. Vales.
¿Lo tomas como un insulto?
Mejor mírate al espejo, acéptate como eres, di frente al espejo ¡soy un cholo, blanco, mestizo, etc! y úsalo como armadura; nadie podrá atacarte si usas la armadura del conocimiento propio. No pretendas ser quien no eres, eso sólo te hará débil. No trates de verte diferente a ti o hablar como no estás acostumbrado, porque tu identidad se pierde. Deja de alienarte; sólo porque este mundo está globalizándose, no quiere decir que tú seas menos que la raza de mayor economía o mejor moda. Sé quien quieras ser, sin prejuicios ni temores, trata de vivir sin pavores. Sé un hombre o una mujer de bien, sé una buena persona según tu criterio. Mantén la paz y la calma, para que todos puedan vivir con paz y calma. Nunca, pero NUNCA dejes de ser tú mismo. Acepta tu negrura, tus alargados ojos, tu piel blanca, tus ojos azules, tus curvos cabellos, tus labios anchos, tu piel amarilla, tu cabello crespo, tu barbilla partida, tu cabeza pequeña, tu nariz imperfecta... ámate y háblate a ti mismo diciéndote todo lo malo, para que lo que sea que otro te diga, tú te lo hayas dicho ya antes. Sé bueno, coherente, pacífico y orgulloso. Vales.
Para "ellos"
Hoy, 15 de Agosto de 2011, tuve la desdicha de oír los delirios de grandeza de un idiota. Él forma parte de los "ellos", quienes son -para mí- las personas más hipócritas e idiotas que hay en el planeta... son una piedra en una hermosa alfombra de flores. No son parte de mi hermoso Perú.
Me es grato saludarlos, aunque ustedes no lo crean. Les escribo una carta aunque nunca la merezcan. No diré sus nombres porque amo escribir, no me gustaría ver escritos aquellos nombres que me llenaron de amargura y opacaron un año de mi vida.
No les guardo rencor, tampoco ira; me parecen hipócritas, ignorantes, desgraciados, mentirosos y arrogantes. Son ustedes lo que la juventud de hoy nunca debería aspirar a ser: una sarta de tarados que ignora qué hacer con sus vidas, que me odia y que me envidia... hasta lástima me dan.
Se burlaron de mí diciendo que soy satánica, pero burlan su religión con poses hipócritas; dicen que soy lesbiana, pero entre ustedes hay una pareja de lesbianas que no pasa desapercibida; dicen que soy mentirosa, pero ustedes son diez veces más mentirosos; dicen que no acepto mis errores, pero yo sí pedí perdón cuando debí y ustedes, por orgullo y dignidad -que no tienen ni tendrán-, nunca se atrevieron a pedirme perdón.
Lo que ahora les molesta, los enfurece con locura, es que en esta pelea, la victoria no fue suya. Gané hasta con laureles, por que los idiotas fueron ustedes, por la envidia y el rencor, sin un ápice de amor.
Por lo expuesto, ahora les digo: no les guardo más rencor. Sigan por favor, con eso que llaman vida, con sus poses heroicas y sus hazañas prohibidas. Sigan haciendo lo que hacen mejor: joder la paciencia diciendo que es amor. Sigan simulando la bondad de su corazón, a pesar de que yo sepa que no es su verdadera intención, que hacen todo por llamar la atención. Sigan siendo hipócritas, sigan arruinando vidas... todo siempre da vueltas, puede terminar con heridas. Espero que la justicia -esa gran justicia divina- llegue a ustedes algún día. Ese día reiré, reiré enaltecida y me reiré en sus caras, porque la predicción fue mía.
Me despido ahora, deseándoles lo mejor. Espero que algún día entiendan: SÓLO QUIERO PAZ Y AMOR.
Me es grato saludarlos, aunque ustedes no lo crean. Les escribo una carta aunque nunca la merezcan. No diré sus nombres porque amo escribir, no me gustaría ver escritos aquellos nombres que me llenaron de amargura y opacaron un año de mi vida.
No les guardo rencor, tampoco ira; me parecen hipócritas, ignorantes, desgraciados, mentirosos y arrogantes. Son ustedes lo que la juventud de hoy nunca debería aspirar a ser: una sarta de tarados que ignora qué hacer con sus vidas, que me odia y que me envidia... hasta lástima me dan.
Se burlaron de mí diciendo que soy satánica, pero burlan su religión con poses hipócritas; dicen que soy lesbiana, pero entre ustedes hay una pareja de lesbianas que no pasa desapercibida; dicen que soy mentirosa, pero ustedes son diez veces más mentirosos; dicen que no acepto mis errores, pero yo sí pedí perdón cuando debí y ustedes, por orgullo y dignidad -que no tienen ni tendrán-, nunca se atrevieron a pedirme perdón.
Lo que ahora les molesta, los enfurece con locura, es que en esta pelea, la victoria no fue suya. Gané hasta con laureles, por que los idiotas fueron ustedes, por la envidia y el rencor, sin un ápice de amor.
Por lo expuesto, ahora les digo: no les guardo más rencor. Sigan por favor, con eso que llaman vida, con sus poses heroicas y sus hazañas prohibidas. Sigan haciendo lo que hacen mejor: joder la paciencia diciendo que es amor. Sigan simulando la bondad de su corazón, a pesar de que yo sepa que no es su verdadera intención, que hacen todo por llamar la atención. Sigan siendo hipócritas, sigan arruinando vidas... todo siempre da vueltas, puede terminar con heridas. Espero que la justicia -esa gran justicia divina- llegue a ustedes algún día. Ese día reiré, reiré enaltecida y me reiré en sus caras, porque la predicción fue mía.
Me despido ahora, deseándoles lo mejor. Espero que algún día entiendan: SÓLO QUIERO PAZ Y AMOR.
Creí amarlo
Escribí este poema el 10 de agosto, en el 2010... la situación era totalmente distinta. Viví presa de lo que creí que era el amor verdadero -lo cual fue catastrófico, pues al darme cuenta de que todo había acabado, me costó asimilarlo y entré en pánico, depresión y soledad-.
Ahora que esa persona tiene otro significado en mi vida, no tengo miedo de mostrar este poema hecho con la frustración y la insuficiencia más grande que una mujer pueda llegar a tener alguna vez: el primer amor adolescente.
¿De qué me sirve escribirte un poema
si no te gusta leer?
¿De qué sirve sonreírte
si te pondrás a llorar después?
¿Para que te canto algo
si mi voz no te va a complacer?
¿De qué me sirve distanciarme
si extrañarme no es tu deber?
Nunca seré suficiente,
pero libre nunca me han de ver;
soy presa de tus engaños
y las hojas en invierno han de caer,
así como las hojas,
tu imagen en mí se desmorona...
Ahora que esa persona tiene otro significado en mi vida, no tengo miedo de mostrar este poema hecho con la frustración y la insuficiencia más grande que una mujer pueda llegar a tener alguna vez: el primer amor adolescente.
¿De qué me sirve escribirte un poema
si no te gusta leer?
¿De qué sirve sonreírte
si te pondrás a llorar después?
¿Para que te canto algo
si mi voz no te va a complacer?
¿De qué me sirve distanciarme
si extrañarme no es tu deber?
Nunca seré suficiente,
pero libre nunca me han de ver;
soy presa de tus engaños
y las hojas en invierno han de caer,
así como las hojas,
tu imagen en mí se desmorona...
Hoy me volví a enamorar
Hoy me enamoré de los colores y sus matices,
me enamoré de la alegría de las personas,
hoy me he vuelto a enamorar de los cantos y los sonidos,
me enamoré de cada pequeño ruido.
Hoy me enamoré de los pequeños momentos,
de la risa de una amiga y de todos mis cuentos,
hoy me enamoré de la alegría sentida,
hoy me he sentido feliz en esta vida.
Hoy me he vuelto a enamorar de la música,
me enamoré otra vez de los libros,
me enamoré de los secretos escondidos
en las almas de los autores afligidos.
Hoy me volví a enamorar del amor,
de cada palabra de ternura y sin dolor,
hoy me volví a enamorar de mi novio,
han pasado casi ocho meses y aún no lo agobio.
Hoy me he vuelto a enamorar de los comienzos,
de los bailes y los tropiezos,
hoy me he vuelto a enamorar de la vida,
porque si no me enamora siempre... ¿para qué vivirla?
Estoy creada para estar enamorada,
para aprender mucho de mis experiencias pasadas,
para amar desde ahora mi futuro sin espadas,
para sonreír y parecer hipnotizada.
me enamoré de la alegría de las personas,
hoy me he vuelto a enamorar de los cantos y los sonidos,
me enamoré de cada pequeño ruido.
Hoy me enamoré de los pequeños momentos,
de la risa de una amiga y de todos mis cuentos,
hoy me enamoré de la alegría sentida,
hoy me he sentido feliz en esta vida.
Hoy me he vuelto a enamorar de la música,
me enamoré otra vez de los libros,
me enamoré de los secretos escondidos
en las almas de los autores afligidos.
Hoy me volví a enamorar del amor,
de cada palabra de ternura y sin dolor,
hoy me volví a enamorar de mi novio,
han pasado casi ocho meses y aún no lo agobio.
Hoy me he vuelto a enamorar de los comienzos,
de los bailes y los tropiezos,
hoy me he vuelto a enamorar de la vida,
porque si no me enamora siempre... ¿para qué vivirla?
Estoy creada para estar enamorada,
para aprender mucho de mis experiencias pasadas,
para amar desde ahora mi futuro sin espadas,
para sonreír y parecer hipnotizada.
Búsqueda
Siento que he estado buscando algo, nunca sabré qué buscaba exactamente ni por qué lo buscaba...
Tal vez buscaba un sentimiento inexistente, tal vez una sonrisa con dos intenciones. Tal vez, una vez más, busqué algo que nunca encontraría a pesar de desearlo; tal vez simplemente busqué en el lugar equivocado. No sé por qué jamás concreté esta búsqueda, por qué nunca encontré ese algo, es una frustración que me perseguirá toda la vida.
Busqué en un lugar vacío, un lugar donde las nubes podían ver dentro de mi ser, donde los árboles oían mis pensamientos, un lugar donde -a pesar de ser parecido a mi lugar- yo no importaba y sólo importaba su bienestar.
No encontré nada en ese lugar, nada de lo que esperaba y, aunque no sabía qué esperaba, tenía varias teorías: tal vez lo que quería era enamorarme de aquel lugar, vivir ahí un tiempo, sentarme en su suelo y ser feliz... pero ese lugar no me quería ahí, hacía que sus vientos soplen fuertemente para empujarme lejos y me prohibía volver, porque los vientos soplarían de nuevo.
Ante la frustración de no haber encontrado ese amor que esperaba, esa bienvenida cálida, ese abrazo y ese ósculo formado en el hecho de respirar el aire de ese lugar, he decidido dejar de buscar. Si ese lugar quiere que vuelva a intentar buscar en su interior el amor que necesito, él me buscará a mí... me ire ahora a descansar a otros lares.
Tal vez buscaba un sentimiento inexistente, tal vez una sonrisa con dos intenciones. Tal vez, una vez más, busqué algo que nunca encontraría a pesar de desearlo; tal vez simplemente busqué en el lugar equivocado. No sé por qué jamás concreté esta búsqueda, por qué nunca encontré ese algo, es una frustración que me perseguirá toda la vida.
Busqué en un lugar vacío, un lugar donde las nubes podían ver dentro de mi ser, donde los árboles oían mis pensamientos, un lugar donde -a pesar de ser parecido a mi lugar- yo no importaba y sólo importaba su bienestar.
No encontré nada en ese lugar, nada de lo que esperaba y, aunque no sabía qué esperaba, tenía varias teorías: tal vez lo que quería era enamorarme de aquel lugar, vivir ahí un tiempo, sentarme en su suelo y ser feliz... pero ese lugar no me quería ahí, hacía que sus vientos soplen fuertemente para empujarme lejos y me prohibía volver, porque los vientos soplarían de nuevo.
Ante la frustración de no haber encontrado ese amor que esperaba, esa bienvenida cálida, ese abrazo y ese ósculo formado en el hecho de respirar el aire de ese lugar, he decidido dejar de buscar. Si ese lugar quiere que vuelva a intentar buscar en su interior el amor que necesito, él me buscará a mí... me ire ahora a descansar a otros lares.
Claudia Daniela
Ella es tranquila y silenciosa,
pero habla entre gritos y estruendos.
Ella quiere ser el sol de las flores
y vivir entre luces de amores.
Ella quiere correr con la arcilla
y llegar a la meta de nubes blancas.
Ella quiere volar en aviones de papel,
quiere acariciar hortalizas.
Ella quiere saltar en un trampolín de recuerdos
y quiere que su actuar refleje tres lunas en la era fría.
Su mundo está protegido por barreras de hielo.
Mientras navega en su mar de máscaras,
tres mil caretas usa de remos.
No conoce las heridas,
pero las ha sentido.
Puede decir las palabras más lindas del mundo,
como puede romper amistades sin problema alguno.
Ella regala matices rosas y amarillos,
ella no entiende qué hará con su vida.
Vive interpretando diez mil personajes,
pero no le gusta actuar.
Le gustaría ser alguien más.
Si supiera cuánto la quieren,
tal vez no viviría en sus ayeres.
Nos regala aguas de sonrisas
y medallas de optimismo.
Nunca sabremos si ella es sincera...
me gustaría conocer a Claudia Daniela.
pero habla entre gritos y estruendos.
Ella quiere ser el sol de las flores
y vivir entre luces de amores.
Ella quiere correr con la arcilla
y llegar a la meta de nubes blancas.
Ella quiere volar en aviones de papel,
quiere acariciar hortalizas.
Ella quiere saltar en un trampolín de recuerdos
y quiere que su actuar refleje tres lunas en la era fría.
Su mundo está protegido por barreras de hielo.
Mientras navega en su mar de máscaras,
tres mil caretas usa de remos.
No conoce las heridas,
pero las ha sentido.
Puede decir las palabras más lindas del mundo,
como puede romper amistades sin problema alguno.
Ella regala matices rosas y amarillos,
ella no entiende qué hará con su vida.
Vive interpretando diez mil personajes,
pero no le gusta actuar.
Le gustaría ser alguien más.
Si supiera cuánto la quieren,
tal vez no viviría en sus ayeres.
Nos regala aguas de sonrisas
y medallas de optimismo.
Nunca sabremos si ella es sincera...
me gustaría conocer a Claudia Daniela.
Subscribe to:
Posts (Atom)
