Escribí este poema el 10 de agosto, en el 2010... la situación era totalmente distinta. Viví presa de lo que creí que era el amor verdadero -lo cual fue catastrófico, pues al darme cuenta de que todo había acabado, me costó asimilarlo y entré en pánico, depresión y soledad-.
Ahora que esa persona tiene otro significado en mi vida, no tengo miedo de mostrar este poema hecho con la frustración y la insuficiencia más grande que una mujer pueda llegar a tener alguna vez: el primer amor adolescente.
¿De qué me sirve escribirte un poema
si no te gusta leer?
¿De qué sirve sonreírte
si te pondrás a llorar después?
¿Para que te canto algo
si mi voz no te va a complacer?
¿De qué me sirve distanciarme
si extrañarme no es tu deber?
Nunca seré suficiente,
pero libre nunca me han de ver;
soy presa de tus engaños
y las hojas en invierno han de caer,
así como las hojas,
tu imagen en mí se desmorona...
No comments:
Post a Comment