Extrañarte... no lo sé

Mi queridísimo:
Estamos a puertas de que me aleje de ti, estoy pasando mis últimos momentos contigo. Partes de ti llorarán mi partida, otras partes celebrarán toda la vida, otras pensarán que es una huída, pero en el fondo me extrañarás en tu vida.
Tú vas a seguir creciendo, o caerás en la ruina; no puedo decirte lo que se avecina, eso lo sabes sólo tú, en tu alma, ya carcomida.
Pasé buenos momentos contigo, es cierto. Menos gratos que ingratos y más desgracia que gracia, pero sólo me sirvió para darme cuenta lo bien que me hizo estar a tu lado tanto tiempo... me hizo más fuerte, más inteligente, nació todo dentro mío y florecí al máximo, supongo que debo agradecerte por eso.
También debo agradecerte por las buenas personas que conocí gracias a ti y por las malas también, sin ellas ¿qué sería de mí?¿sería tan fuerte como ahora?¿tendría la misma capacidad de lectura de almas? no lo creo, te agradezco y te maldigo, pero sobretodo, te agradezco.
Los meses pasan rápido, querido mío, el tiempo se agota... Disfruta de lo que te queda de tiempo conmigo, porque el tiempo rápido se va. Guardas en ti buenas y malas memorias, pero espero que las malas las admires y que las buenas las contemples. No sé si volveré a verte, no sé si celebrarás mi regreso, no sé cuál será tu reacción o la reacción de tus partes... pero te alegrarás en el fondo y te arrepentirás por haberme tratado tan mal a veces.
Ay querido mío, si supieras el humor tan espléndido con que te escribo esta carta, pensando solamente en los pocos momentos que nos quedan juntos y que, si me quieres volver a desgraciar, te quedarás con las ganas, porque ni tiempo tienes. Goza tus últimos momentos contemplando mi risa, mi seriedad, mi sorpresa y mi elocuencia porque puede que sea la última vez que los veas. Sé que aún faltan meses, pero me voy despidiendo, porque entre más deseo que el tiempo se acorte, más se acortará... yo no soy dueña del tiempo, pero sí de lo que hago con mi tiempo, por eso te escribo esta carta, para despedirme de ti, querido mío, para que me recuerdes siempre como alguien que, para bien o para mal, siempre te recordará.
Espero que el destino te trate bien, tú sabes cuidarte y si no, la gente que te ama (grupo que yo no integro) te cuidará. Tienes suerte y la seguirás teniendo, mientras haya gente que te ame, querido mío.
Adiós querido mío...
Adiós colegio.

No comments:

Post a Comment