Del celo a la protección

Qué desgracia idiota.
Mal camino, el que tomaste,
pena enorme, no escuchaste,
equivocación remota.

Envidiaba tus cabellos,
tus colores, tus ojos,
cada pequeño antojo...
me llenabas de celos.

Celos de aquel amado,
celos de mi adorado,
celos que me mataban,
celos sin razones.

El nunca te amaría,
una hermana, eso serías,
me traías un recuerdo vago,
talvez alguien de mi pasado.

Nunca logré conocerte,
juzgarte por lo que eres,
nunca pude hablarte,
por celos a mi amante.

Un fantasma te capturó luego,
te engañó, te engatusó.
Caíste en su trampa luego
y entró así en tu corazón.
Yo no sé qué pasará
tal vez cambió para bien
yo ya cumplí en advertirte
para que al menos, prevenida estés.

No comments:

Post a Comment